Pros y los contras de salir con un amigo de la familia

He pasado por muchísimas dificultades en la vida, pero esto me ha superado. No sé cómo voy a superar esto.

2020.08.05 02:34 ed8907 He pasado por muchísimas dificultades en la vida, pero esto me ha superado. No sé cómo voy a superar esto.

Yo he pasado por muchísimas dificultades en mi vida. Muchísimas. Algunas cosas que he pasado han sido por mi propia culpa, otras no. Digamos que estoy acostumbrado al "terreno difícil". Creo que hasta me gusta. En los trabajos me aburren las cosas fáciles, me gustan los desafíos. Me gusta reinventarme, crear, aprender, etc. Es decir, me gusta lo difícil.
Hace 5 años pasé por un problema donde perdí mucho dinero, tiempo y hasta mi sueño. Fue muy, pero muy difícil y hubo muchas noches en las que no dormí por meses. El problema se extendió por poco más de 2 años. Hubo momentos muy complicados en los que pensé que no iba a poder. Sin embargo, me levanté. A veces miro hacia atrás y me pregunto cómo hice para superar todo eso ya que si me hubieses preguntado antes de pasar por ello si iba a poder superarlo te hubiese dicho que no.
Así mismo con muchas cosas. Nací en una familia pobre y no solamente soy de raza negra, sino que soy homosexual. Nací con todas las condiciones en contra. Pero eso me ha hecho más fuerte que muchas otras personas. Aprendí a convivir con una soledad total. Aprendí a buscar metas personales para mantener la mente ocupada. Todas estas cosas moldearon mi personalidad fuerte y desafiante que a veces es una maravilla y a veces es un dolor de cabeza.
Hasta que llegó toda esta situación horrenda. Estar encerrado cinco meses en la casa sin poder salir más que dos días a la semana. Sin poder planificar nada. Sin poder hacer nada prácticamente. A pesar de no tener amigos en el trabajo, extraño ir al edificio y ver gente. Extraño las actividades extracurriculares. Extraño estar vivo. A todo eso añade la preocupación económica. Aún tengo trabajo, pero no sé hasta cuándo. Y no solamente la preocupación económica personal, sino la del país y la de la región y hasta el mundo. Todo porque se les ocurrió que cerrar todo era una buena idea. Las consecuencias de las cuarentenas sobre la economía, salud mental y libertades individuales son mucho peores que un virus que tiene una letalidad menor al 1%. Mi militancia anti-cuarentena me ha alejado de los pocos amigos que había hecho y ni se diga de cómo me ha alejado (aún más) de mi familia porque ellos (familia y amigos) son pro-cuarentena.
No, no puedo con esto. No puedo estar encerrado. No puedo estar sin planificar. No puedo trabajar desde casa eternamente. No puedo estar pensando todas las dificultades económicas que vamos a enfrentar porque a "algunos" se les ocurrió que encerrar a la gente era algo natural sin tomar todos los efectos negativos que esta locura iba a provocar.
¡NO PUEDO MÁS!
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2020.05.09 02:32 DanteNathanael Cárcel: d [Final]

(Antes de empezar, aquí hay un link con una descarga de la historia en PDF.)

“El dolor en tu corazón es grande, pero todo puede sanar,” son las palabras que le dijo su hermano, saliendo detrás de la puerta. Su madre solamente los miro abrazándose, inclinando un poco la cabeza, para después darse la vuelta y seguir con sus quehaceres. Todo lo que dijo Felipe, la manera en la que fue derramando progresivamente su corazón palabra tras palabra, quedó graba en la superficie de la mesa de madera, donde habían nacido nuevos surcos cada vez que su cuerpo no podía más y estallaba en lágrimas, sus uñas buscando la seguridad del dolor. Pero su madre, en ningún momento, más que las pocas palabras—padre, celos, dolor, corazón—que lograban relacionarse con ella, trayéndola en carne viva a la experiencia por la que estaba pasando su hijo, pero no por más de 5 segundos.
Felipe no podía comprender el comportamiento de su madre. Era una de las primeras veces que realmente se abría con ella, que buscaba poderle comunicar por lo que estaba pasando, para que con la magia de las madres, esa que siempre sale en las películas, telenovelas y libros, lo ayudará, le dijera que por lo menos todo iba a estar bien . . . y lo hizo, se lo dijo muchas veces, pero nada de ello sonaba genuino. A media lengua, empujando las palabras, pisándose los talones, un sabor amargo empezaba a ocupar su boca y su mente. Quedaron en silencio unos segundos hasta que su hermano decidió que era necesario intervenir. Había llegado de un viaje largo, muchos lugares visitados, algunos por días, otros por horas, con nada más que una cartera llena de dinero, fotos de su familia, su prometida, sus amigos, todos con sus números en la parte trasera, y una pila de libros de Vonnegut, Pynchon, Borges y Dara.
“Te extrañe mucho,” le decía Felipe, pegado a su pecho, dejando caer lágrimas rápidamente sobre su camisa negra medio abotonada. “N-n-no sabía qu-que regresarías tan pro-nto, Le-Le-vine. . . . ¿Pudissste escuchaa-a-har to-do?”
“La mayor parte, sí. Pero parece que todavía tienes mucho que contar.”
Felipe se despegó de su pecho y lo miró, sus ojos apenas visibles detrás de la pátina de lágrimas burbujeantes, una imagen borrosa ahogada en desesperación en donde lo único que resaltaba era la falta de estructura interna, la muestra líquida de una posible estadística esperando ser añadida a la pila anónima de columnas y gráficas, otro nombre sin substancia, ahí solamente para confirmar que el universo necesita de ciertas reglas para funcionar, de ciertos números de sacrificios en mil y una diferentes maneras, de mil y una causas diferentes, para satisfacer el mecanismo que lo mantenía girando a la deriva de su propia incertidumbre.
Suben a la azotea. Levine toma un par de cojines de la sala y se los avienta en la cara a Felipe, “Piensa rápido,” para que puedan sentarse sin que sus traseros se llenen de piedritas. Arriba, la tarde apenas empieza a hacerse presente, sangrando detrás de las nubes su luz dorada, una impresión del paraíso, el jardín amurallado, detrás de cumulonimbos, cirros y cirrostratos en lo alto, abajo una capa de altocúmulos—un cielo aborregado—se podía vislumbrar por algunos momentos la montaña del Edén. Mirando su cénit, Cheit Eitz HaDa'at parecía tan lejano y Shechinah tan cercana, de nuevo en la tierra, morando entre cada ser vivo o no. . . . Como todo en el cielo, como las estrellas, todo parecía ser solamente una promesa. Felipe sentía el calor en su piel, pero su corazón, antes tan regocijante, tan lleno de energía al primer contacto con algún apéndice de la luz solar, ahora se encontraba apagado, ataviado con el peso de ella.
“Bueno, ya que estamos aquí, ¿por qué no abres tu celular y revisas todas tus redes sociales unos minutos?”
Un poco consternado, Felipe le hizo caso, primero temeroso, pero después consciente un poco más de lo que estaba pasando.
“¿Qué fue lo que sentiste?”
Desde hace unos minutos que Felipe estaba soltando lágrimas de nuevo, poco a poco, pero la pregunta de su hermano lo hicieron rendirse, dejando abiertas las compuertas de la sinceridad.
“Ay. . . . Mmm-e duele . . . taa-nnto ver algo relacionado con e-i-lla . . . ver siquiéera su nombre yá me pár-ara el corazón. . . . Me toma demasiado recobrar la postura. Y cada vez que un pensamiento sur-ge de ella, ya sea porque al-algo m-e-e lo recueerda o por-porque, porque . . . porque pues ya dije, veo su, su-u nombre, me deshago. No . . . ah, no dejo de pensar a veces en que hay muchas más personas hablando con ella que realmente la hacen feliz, que la hacen reír, y que no se acuerda ya para nada de mí, y que no siente nada si de repente se encuentra mi nombre en algún lugar—”
Antes de que Felipe pudiera continuar, Levine seguía riendo tan fuerte que no tuvo de otra más que unírsele.
“Claro que has sido un niño pequeño, un niño idiota que no ha aceptado las dificultades de la vida. Los obstáculos nunca han sido algo a lo cual temer, pero algo a lo cual desafiar. El sueño que tienes, aquel de vivir con amor, amando, luchando por cosas que muy pocos notan su presencia, aunque vive en los corazones de todos, no es uno de un cobarde. Tienes que arreglar demasiadas cosas dentro de ti para hacerlo. ¿Qué se necesita para ser un abogado más que conocer la ley y ser inteligente para negociar? ¿qué se necesita para ser un médico más que años de práctica y estudio, trabajo duro bajo presión y desgaste emocional y físico? y tú, antes de todo eso, quieres ser tú mismo. ¿Sabes lo que eso conlleva? ¡Todo! porque entonces nada de lo que valgas, nada de lo que sientas valer, pueden depender de otra cosa más que de ti mismo. Ninguna relación, ninguna posesión, ninguna acción hecha por o sobre ti.
“Por esto es que nada de lo que hagas, no importa qué tan bello, largo o profundo sea, podrá superar la simple confesión de que la amas y que estas seguro de ello, porque amarla es una responsabilidad: cada día tienes que despertar dispuesto a superar lo que hiciste mal el día anterior sin perder la cordura, tienes que entender la situación como un producto generado por un entendimiento o malentendido entre ambos, pues cada cosa que logren, sea el mejor día de sus vidas o la peor pelea, fue creada por ambos; y si cada día no estás seguro por lo menos de lo que eres, de todo lo que vales para ti, de todo lo que eres sin ella, no podrás saber nunca cómo ayudar en la situación. Ella nunca te va a ser feliz, ella nunca te va a traer la cura para tu depresión . . . te puede acompañar, te puede ayudar, puede aumentar tu felicidad, puede hacerte llegar al orgasmo físico y emocional, pero todo esto esta siempre construido sobre ti, sobre lo que tú ya eres.
“¿Acaso le hiciste caso cuando te dijo que era mejor que te alejarás de ella y que por eso empezó a actuar de la manera que lo hizo, solamente porque te dijo que no la amabas realmente? Jajaja. ¿Ustedes que se conocen tanto que incluso pueden decir lo que el otro siente nadamás así? ni sabían lo que ustedes mismos querían y después de eso ella ya sabía que no la amabas y tu bien obediente le hiciste caso. Por dios, Philip, ¿Se dan cuenta que en realidad solamente le temen a lo que sienten porque creen que nadie los va a aceptar cómo son? Podrás estar en el espectro totalmente opuesto al de ella, pero siguen siendo humanos, y nosotros debemos de tener un equilibrio.
“Toma este ejemplo: las personas con síndromes pesadísimos, como esquizofrenia, demencia y esas cosas, están funcionando perfectamente bien y en acorde a su psique. El mundo está lleno de cosas terribles y las vemos a diario . . . ¿o no? No solamente me refiero a robar, matar y mentir, hay cosas que simplemente vemos como normales, pero no deberían de serlo para nada. ¿Cuántas personas no te pueden contar una historia en la que alguien a quien amaban tanto se fue con tal y tal, que les mintió en la cara cien veces y nunca pudieron recuperarse de ello? ¿qué pasa con todas esas personas que se van a acostar con quien se les de la gana? ¿qué pasa con todas esas personas que les parece bien agarrar a quien sea y violarlas? ¿qué pasa contigo que piensas que ella tiene la culpa porque no tienes la seguridad suficiente como para amar enfrente de todas las dificultades que hay en esta vida? Todo esta funcionando perfectamente en el nivel psíquico, aquí tus etiquetas de malo o bueno no sirven para absolutamente nada, porque todos tienen un propósito bien definido. ¿Puedes ver todo eso que consideras malo y retorcido y no juzgarlo? y más aún, ¿entenderlo?
“Creo que ya te has dado cuenta que todo esto duele más por lo que tu imaginas que por lo que realmente está pasando. Vives en una cárcel hecha de ti mismo, de tus pensamientos y creencias, tanto que simplemente no puedes ver la realidad, no solamente lo que está pasando, pero todo lo que puede pasar. Nunca eres realmente ninguna de las cosas que te dicen hasta que las aceptas. Si te dicen sucio, simplemente por algo que no sabías, tienes de dos: o lo cambias, o te quedas igual y peleas contra ti mismo. Ese dialogo interno, esas luchas internas que llevas a cabo a través de todo el día no son realmente con esa persona, son contigo mismo. Y cuando veas a esa persona de nuevo, no lo vas a ver en realidad, solamente vas a poder verte a ti mismo juzgándote por lo que no aceptaste que eras. . . . Hermano, aceptar no significa dejar ser o tolerar, significa saber desde donde estás partiendo para lograr llegar hacía tu destino. Puede que la vida no sea una línea recta entre A y B, pero sigue teniendo una A y una B, un punto inicial y uno final. Si no sabes desde donde partir, nunca podrás realmente llegar a la tierra prometida. Es por eso que me agrada que seas sincero, aunque por lo que estés pasando no me pueda causar otra cosa que risa. Y es que cuando por fin lo veas desde otro lado, cuando hayas avanzado, te vas a reír de la misma manera.
“También sé que siempre has querido ser como yo. Tratas de caminar el mismo camino, con los mismos zapatos. . . . En algún momento también fui como tú. Tenía una novia llamada Darla por la cual perdí absolutamente la cabeza. No sabía que estaba pasando, pero algo realmente feo me estaba pasando. Me tomó 10 años salir de ella. ¿Y sabes lo que me hizo salir por fin de ella? Simplemente aceptar por lo que estaba pasando. No sé por cuántos años trate de regresar con ella, a veces nos vimos, cojíamos, tratamos de nuevo, pero nada funcionaba. Entonces un día se apareció mi abuelo por aquí, cerca de la casa, me preguntó cómo estaba nuestro padre, y después dijo que le había puesto Francisco por Goya. Jajaja. ¿Puedes creerlo? El viejo si que estaba loco. Pero en ese momento algo entró en mí, y empecé a escribir algo. En unos pocos días lo terminé, le puse de título La Transformación, como la novela de Kafka . . . sí, esa que erróneamente llaman La Metamorfosis, como la épica de Ovidio. En fin, en ella retrataba mi historia, simplemente la retrataba, y al final, en los últimos capítulos, trataba de encontrar la respuesta a lo que me estaba pasando . . . pero no la encontraba. Todos los primeros capítulos no me tomaron más de unas horas completarlos, pero ese último capitulo se portó muy mal conmigo. Y mientras trataba de descubrir lo que podía hacer, simplemente deje de pensar tanto en ella, y empecé a cambiar las cosas hacía mí. Fue entonces cuando me di cuenta de lo que estaba pasando: estaba culpándola a ella por cómo me sentía, por tener dudas con respecto a mí mismo, por simplemente depender de ella para recibir todo, porque sin ella y su aprobación aparentemente yo no existía. El abuelo siempre busco la aprobación de una mujer que conoció en Mazatlán, se llamaba Remedios; nuestros padres siempre tuvieron problemas consigo mismos, Linda una vez me contó que no se habían separado por nosotros, pero Pedro decía que por nosotros era por lo que se iban a separar. Y bueno, ahora lo están, pero no por nuestra culpa. Verás, siempre me ha causado mucha curiosidad que te hayan puesto Felipe, porque es “Fe” de Federico, “Li” de Linda y “Pe” de Pedro, y tú primer nombre, Ángel, mensajero, daría el significado de que tu vida es el mensaje o que eres el mensajero de las vidas de nuestros antepasados. Siempre me pareció curioso, pero ahora que me cuentas de ella, veo que era un mal presagio, pues estás cometiendo los mismos errores que ellos hicieron.
“Cuando terminé la obra, el último capitulo solamente decía todo aquello que me hacía feliz. La releí y estuve satisfecho con ella. Para terminarla, le puse un epígrafe por Chejov, que escribió en una carta para un amigo: ‘una historia sobre un hombre joven, el hijo de un siervo, que ha servido en una tienda, cantando en un coro, atendido el bachillerato y la universidad, que ha sido educado para respetar a todo aquel con mayor rango y posición, a besar las manos del padre, a reverenciar las ideas de otras personas, a ser agradecido con cada mota de pan, que ha sido muchas veces azotado, que ha ido de un pupilo a otro sin zapatos, que ha sido usado para atormentar animales, que ha disfrutado de cenar con sus relaciones adineradas, y ha sido hipócrita frente a Dios y al hombre desde la mera consciencia de su propia insignificancia—escribir sobre como este joven exprime al esclavo de sí, gota por gota, y como al despertar una hermosa mañana ya no siento en sus venas la sangre de un esclavo pero aquella de un hombre real.’
“Así que aquí, te digo a ti, ¿qué vas a hacer ahora que sabes que la relación que quieres tener con ella, y más aún, todas las relaciones que tienes, sean personas o objetos, dependen de la relación que tengas contigo?”
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2017.11.23 05:26 SubotaiKhan Te ELIFEO: Conceptos políticos y formas de gobierno.

Parte I: La diferencia entre izquierda y derecha
Parte II: La izquierda
Primero, terminé mis parciales, aprobé todo, casi soy abogado, así que me van a tener haciendo lo que más me gusta: Enseñar pelotudeces. Estoy considerando seriamente estudiar alguna licenciatura de política, historia o filosofía y dar clases como una segunda profesión.
Segundo, voy a hacer un anexo de palabras que debí haber explicado antes, cuestiones ideológicas que pueden estar tanto en la derecha como en la izquierda, y algunas son “buzzwords”, palabras que la gente, tanto boludos en internet como académicos, la utilizan de manera trivial.
Tercero. Voy a explicar las formas de gobierno, que no lleva encausado necesariamente una ideología en sí, lo voy a hacer corto porque asumo que no hace falta extenderme mucho en explicar que es, por ejemplo, una monarquía y una república. Pensaba que algo como esto no es necesario explicar, pero he visto en Facebook, estadounidenses que piensan que democracia y republica constitucional son dos términos opuestos y excluyentes.
https://www.reddit.com/ShitAmericansSay/comments/5ubaz8/a_lot_of_americans_think_that_a_democracy_and/
https://www.reddit.com/The_Donald/comments/6ixydx/monarchy_doesnt_work_theocracy_doesnt_work/
Originalmente, iba a incluir en este thread las ideologías de derecha, pero quedaría muy feo mezcladas con todo esto, así que quedara para más adelante.
No hay TL; DR. Lo mismo que el anterior post. Si van a criticar, se toman la molestia de leer todo. Y algo que algunos no entendieron con el anterior thread: “Si te cuento que es X ideología, y que piensan sus integrantes, no quiere decir que yo la apoyo”
POPULISMO:
MAN, acá si tenemos problemas para definir esto. Cualquier político que empieza a tener su propia hinchada, es llamado populista. He visto a analistas políticos llamar populista a políticos moderados o pro establishment, como Obama, Macri, Hillary.
El termino populista se lo usa como insulto, aquel político que atrae a las masas ignorantes, pero también es usado como algo positivo, a aquel político que es popular entre la gente y electo por favorecer a la gente. Pero estas definiciones son ridículas, ¿no? ¿Cómo un político va a ser electo si no es atrayendo la mayor cantidad de votantes posibles? Ningún político va a decir “yo solo represento a la elite, los pobres que se caguen”.
Me puse a buscar en varias fuentes que se lo define como populismo, me encontré con bocha de artículos periodísticos, definiciones de diccionario, y demás, pero ninguna me dio una mejor caracterización más especifica que Santiago Ylarri hace sobre el populismo latinoamericano:
• Rechazo a los profesionales de la política: Se rechaza tanto a los académicos, como los analistas y los políticos con experiencia.
• Desconfianza en las instituciones públicas existentes: Es decir, anti establishment, oposición a la retórica que gobierna el país (si es que no gobiernan los populistas) y a la retórica internacional.
• Diálogo directo entre la dirección del movimiento y la base social.
• Fuerte voluntad de movilización y participación.
• Retórica nacionalista: El enemigo es el extranjero u otros países que planean la destrucción del Estado, junto con la colaboración de traidores de nuestro país.
• Liderazgo caudillista: Un líder carismático, invistiendo más poderes de los que le corresponden constitucionalmente, siendo apoyado por sectores populares.
También se suele usar como sinónimo de demagogia, la estrategia política de ganar votos por medio de promesas falsas, apelando a la gente con emociones y desinformación, y un uso y abuso de la propaganda política.
El populismo, como el nacionalismo, puede ser de derecha o izquierda, surgen figuras que usan distintas narrativas en su camino al poder. El referente de la derecha en nuestro continente es Donald Trump, mientras que la izquierda tiene en toda Latinoamérica sus raíces en la llamada ola rosada. Un surguimiento de movimientos democráticos socialistas en todo el continente, con una retórica anti EEUU y anti capitalismo.
NACIONALISMO:
Nacionalismo clásico (este término no existe, pero me parece útil para diferenciar el nacionalismo original del moderno) sea intencional o no, en algún momento, a fines del siglo 18, se hizo necesario tener garantizada la lealtad de los súbditos mediante “algo”. Desde nobles hasta revolucionarios, se dieron cuenta que era fácil garantizar la lealtad por medio de atributos que identificaran a una población con las causas de uno, también es un buen concepto para tener en cuenta si uno desea gobernar sobre una población: entre más homogénea, más fácil de hacer leyes considerando sus necesidades. Finalmente, con la introducción de una nueva clase gobernante o al menos influyente, los burgueses, existiría una reestructuración social y renovación de todas las instituciones (Algunos reyes empezaron a legislar y reglamentar el idioma, y a usar la religión no solo como entidad política, sino como entidad cultural unificadora)
El mejor ejemplo que tengo para explicarles fue el de Francia. Un monarca era sostenido en el poder porque era la voluntad de Dios. ¿Qué pasa cuando la voluntad de Dios que te gobierna, conspira con otros reyes para que invadan tu país y repriman tu revolución? Bueno, primero, obviamente, le cortamos la cabeza con una guillotina como gente civilizada que somos, segundo, instauramos una nueva razón por la cual debemos mantenernos unidos en defensa de la soberanía de nuestra nación de este Rey traidor de su pueblo y sus aliados. Se creó una bandera reemplazando el estandarte de la monarquía gobernante, un símbolo azul, blanco y rojo, representando así a todo el pueblo francés y su lema; libertad, igualdad y fraternidad. Esto no solo se vio reflejado en solo un trapito, sino que, si alguien se metía con Francia, no se metía con la Casa Real del Reino de Francia, pero con todos los habitantes del territorio francés, las guerras no la pelearían los caballeros de noble cuna, lo harían desde el más miserable de los campesinos hasta el más rico de los nobles. Napoleón famosamente presumiría de esto: “No pueden detenerme, gasto 30.000 vidas en un mes.”
Esto, junto con los movimientos filosóficos románticos, generara en todo el mundo las Naciones-Estado: Territorios delimitados, donde una población que comparte una identidad cultural, es gobernada por un mismo soberano.
Nacionalismo étnico: Algo que es necesario diferenciar, es que un Estado no es lo mismo que una nación. Dentro de un Estado podés tener distintos grupos étnicos que se sienten identificados solo entre ellos, y no con el resto del país. Por ejemplo: las diversas naciones que se encuentran en España (vascos, catalanes, gallegos, aragonés) o en nuestro país que tenemos la nación mapuche.
Los bolivianos decidieron tomar en consideración sus diferentes nacionalidades y constituirse como un Estado Plurinacional (un estado descentralizado y culturalmente heterogéneo, que concede cierto tipo de autonomía y representación a cada nación)
Otros, como yo diría el nuestro, alienta la homogeneización de las etnias por medio de la aculturación, el mestizaje, y básicamente ignorando las diferencias. Esto se le llama Crisol de razas o de etnias. Esto lleva a configurar un tipo distinto de nacionalismo, donde la nación lo compone todos los que la habitan, sean de la etnia que sean
Nota: crisol es el recipiente donde se funden y mezclan los metales.
Lo contrario al crisol de etnias, es el mosaico, esto sucede cuando no se produce la homogeneización, viviendo en armonía, pero sin mezclarse.
Hasta acá di ejemplos de cómo en países modernos pueden convivir diferentes etnias en relativa paz social. Sin embargo, en el siglo pasado y este, distintos Estados han tenido sus etnias enfrentadas unas contra otras, bajo el argumento de ser oprimidas por otra etnia dentro de un mismo Estado, y no hablo solo de catalanes buscando independizarse por un referéndum, sino de verdaderas crisis y genocidios.
Alemania: Hitler llego al poder usando de argumento la opresión que el verdadero pueblo alemán sufría, y esto llevo a que… bueno, no hace falta que les cuente que fue La Solución Final, ¿no? Posteriormente anexó partes de Checoslovaquia para proteger a las minorías germánicas habitando en ese país. Esta búsqueda de consolidación del pueblo germánico, que superaba las fronteras del Estado Alemán, se lo llama pangermanismo. El lema usado por Hitler era “Una Nación, un Pueblo, un Líder”, es decir, el Estado Alemán, sería sinónimo de la nación alemana, y todos gobernados por el mismo e indiscutido líder.
Ruanda: Cuando los belgas colonizaron Ruanda, se encontraron con tres tribus. Pero las que nos importan acá eran los tutsis y los hutus (la tercera tribu eran los twa). Mucho no difieren entre estas tres etnias, los tres hablan la misma lengua, y producto de la colonización, la misma religión (catolicismo). Según algunos académicos, los tutsis y los hutus no son ni siquiera distintos pueblos, sino una especie de castas, pero los belgas les llevaron la noción de que los tutsis eran superiores, y ellos debían estar a cargo, a pesar de que eran una minoría… cuando los belgas se fueron y su gobierno paso a ser democrático, la mayoría hutu decidió que, en represalia, se debía matar a todos los tutsis. El gobierno ordeno que cada hutu debía salir con palos cubiertos de clavos, a matar a todos los tutsis vecinos que tuvieras, y de no hacerlo, te matarían a vos a tu familia. Esto llevo al gran genocidio ruandés.
Yugoslavia: Este es un caso realmente interesante, porque fue un quilombo de “subnacionalidades”.
Por si no se acuerdan de la existencia de este país, o nacieron después de su caída, antes existía un Estado Federal Socialista en la península balcánica llamado Yugoslavia. ¿Porque dije subnacionalidades? Porque las distintas naciones de Yugoslavia eran todos eslavos. No que son de solo de Eslovenia, sino que pertenecen al grupo étnico al cual pertenecen muchos otros países, como Rusia, Ucrania, Polonia, República Checa, Bielorrusia, Bulgaria, Eslovaquia, y las distintas naciones de Yugoslavia. Y en Yugoslavia, tenías las repúblicas socialistas de Bosnia y Herzegovina, Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Serbia, algunos de ellos tenían distinto idioma y distinta religión (católicos apostólicos romanos, católicos ortodoxos y musulmanes). Se mantenían unidos gracias a un poderoso líder llamado Josip Broz, alias “Tito”, que, si bien era socialista, no se llevaba bien con el Kremlin (era tan macho, que amenazo a Stalin de que, si le seguían tratando de mandar asesinos, el mismo iba a mandar uno, y solo le bastaría con ese para hacerlo)
No se sabe si es verdad, pero se le atribuye a Tito la frase: “Soy el líder de un país que tiene dos alfabetos, tres lenguas, cuatro religiones, cinco nacionalidades, seis repúblicas, rodeada de siete vecinos y un país donde viven 8 minorías étnicas.”
Como esperaran, o se acordaran, una vez que Tito murió, todo se desintegro, y fueron luchas entre distintas naciones para preservar su identidad nacional en contra de los serbios que querían mantener la colapsada Yugoslavia, hubo crímenes de guerra, genocidio, todo.
¿Se acuerdan que en el 2006, Argentina jugo contra Serbia y Montenegro? “La selección de Serbia y Montenegro es, hasta el momento, el único equipo que ha participado en la fase final de la Copa Mundial de Fútbol representando a un país inexistente. Tras la independencia de Montenegro el 3 de junio, Serbia declaró la disolución oficial de la unión de Serbia y Montenegro el 5 de junio de 2006, cuatro días antes del inicio del torneo. Por disposiciones de la FIFA, sin embargo, el equipo debió mantener su denominación.”
Ahora mismo hacen lo que sea para mantener a Kosovo dentro de su poder soberano, a pesar de que EEUU y la Unión Europea reconocen a Kosovo como nación independiente.
Medio Oriente: Cuando el Imperio otomano colapso en la primera guerra mundial, Gran Bretaña y Francia dividieron el imperio en protectorados temporales, prometiendo la formación de distintos Estados. La delimitación de fronteras fue… arbitraria, hecha con regla sobre un mapa. ¿Qué paso cuando se formaron los Estados? Sunníes vs. chiitas, kurdos vs. Turcos, iraníes, iraquíes y sirios, palestinos vs. israelitas, monarquías vs. Teocracias. Un dolor de pija para todos, que daría para otro thread solo para explicar toda esta situación.
Actualmente: Tenemos varios movimientos nacionalistas, la mayoría propone la secesión de su nación del Estado: Los kurdos, catalanes, mapuches, escoceses y vénetos son los movimientos más trascendentes de estos años.
No pretendo ponerme a criticar las ideologías que explico, pero me gusta mucho esta crítica hecha por Karl Popper:
"Pues el supremo absurdo del principio de la autodeterminación nacional es evidente para todo el que dedique un momento a reflexionar en él. Ese principio equivale a sostener que cada Estado debe ser una nación-Estado: que debe estar limitado dentro de una frontera natural, y que esta frontera debe coincidir con la ubicación de un grupo étnico; de modo que debe ser el grupo étnico, la "nación", el que determine y proteja los límites naturales del Estado. Pero las naciones-Estados de esta especie no existen. Aun Islandia, la única excepción en la que puedo pensar, sólo es una excepción aparente. Pues sus límites están determinados, no por su grupo étnico, sino por el Atlántico Norte, así como están protegidos, no por la nación islandesa, sino por el Tratado del Atlántico Norte. Las naciones-Estados no existen, simplemente porque no existen las llamadas "naciones" o "pueblos" en los que sueñan los nacionalistas. No hay ningún, o casi ningún, grupo étnico homogéneo asentado desde hace largo tiempo en países con fronteras naturales. Los grupos étnicos y lingüísticos (los dialectos a menudo son barreras lingüísticas) están entremezclados inextricablemente en todas partes. La Checoslovaquia de Masaryk se fundó en el principio de la autodeterminación nacional. Pero tan pronto como fue fundada, los eslovacos exigieron, en nombre de ese principio, la liberación de la dominación checa; y finalmente fue destruida por su minoría alemana, en nombre del mismo principio. Situaciones similares han surgido prácticamente en todos los casos en los que se ha usado el principio de autodeterminación para fijar los límites de un nuevo Estado: en Irlanda, en la India, en Israel, en Yugoslavia, etc. Hay minorías étnicas en todas partes. "Liberarlas" a todas ellas no puede constituir un objetivo adecuado; más bien, el propósito debe ser protegerlas a todas. La opresión de los grupos nacionales es un gran mal; pero la autodeterminación nacional no es un remedio factible. Además, Gran Bretaña, los Estados Unidos, Canadá y Suiza son cuatro ejemplos obvios de Estados que violan, en muchos aspectos, el principio de las nacionalidades. En lugar de determinar sus límites por grupos étnicos, cada uno de esos países se las ha arreglado para unir varios grupos étnicos."
Karl Popper, 'La Historia de nuestro Tiempo', en 'Conjeturas y refutaciones'.
Nacionalismo económico: Finalmente, tenemos el nacionalismo económico, que consiste en políticas de Estado de proteccionismo a favor de empresas originarias de un Estado. Por medio de subsidios a las empresas y aranceles impositivos contra importaciones, un Estado promueve una agenda nacionalista que pone énfasis en la industria nacional.
Esto es en contraposición al globalismo económico, la tendencia que tiene el capitalismo moderno de favorecer a cualquier empresa del mundo que pueda proporcionar costos más baratos y/o de mejor calidad. Como por ejemplo la manufactura barata China y del sudeste asiático (no cuesta mucho hacer un par de jeans cuando le pagas solo dos pesos a un menor de edad en un país con pocas libertades sociales) o la tecnología alemana o coreana.
El nacionalismo hoy en día puede abogar por ambas cosas, por la protección y unidad de una nación, y por el proteccionismo económico, o solo una de ellas. Donald Trump, Nigel Farage, Marine le Pen, Frauke Petry, Peron, los Kirchner, Hitler, Mussolini, Tito, Carles Puigdemont, Bernie Sanders de izquierda a derecha, liberales y autoritarios, podemos encontrar distintos nacionalismos, en distintos grados, con sus propias particularidades. Usualmente se oponen a los Tratados de libre comercio entre las naciones, y son cautelosos con los bloques económicos (Euroescepticismo en la Unión Europea).
¿Qué diferencia hay entre nacionalismo y patriotismo?
Patriotismo no es una ideología, es simplemente la filosofía de apego e identificación de una persona con la tierra de donde uno viene. Uno puede ser patriota y creer en cualquier ideología política o teoría económica, no se da lo mismo con el nacionalismo. Ejemplo: Puedo ser patriota y oponerme al proteccionismo económico y promover la inmigración a nuestro país.
TOTALITARISMO y AUTOCRACIA:
Totalitarismo no es necesariamente un sinónimo de fascismo o autoritarismo. Totalitarismo implica que existe un partido, un grupo de personas o alguien, que tiene en su figura todos los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) y lo utiliza para controlar todos los aspectos dentro de una sociedad acorde a su ideología.
Una monarquía absoluta o una dictadura son ejemplos de una autocracia, teniendo también el monopolio del poder político, pero no necesariamente es un gobierno totalitario, siempre y cuando no tengan una policía secreta o por medio de la legislación, limiten las libertades civiles de la población.
Según Carl Friedrich y Brzezinski (tuve que buscar el nombre de este último) dicen que un sistema totalitario tiene las siguientes características
-Monopolio de las armas y los medios de comunicación.
-Dirección central y control de la economía
-Terrorismo de Estado
-Una ideología elaborada
-Un solo partido, liderado por un dictador o caudillo.
Con esto, absolutamente todos los grandes autócratas de la historia entran en esta definición: Mao, Mussolini, Stalin, Hitler… Podríamos discutir incluso varias figuras nacionales, como la Dictadura Militar o Juan Manuel de Rosas, pero eso se lo dejo a ustedes, have fun.
INTERNACIONALISMO
Básicamente la idea es intervenir, de manera directa o indirecta en otros países, a fin de cambiar la ideología del país intervenido. Es una idea nacida del socialismo, que como explique, busca llevar la revolución a todas las partes del mundo; pero también presente en ideologías de centro y de derecha, como es el excepcionalísimo americano (la idea de que Estados Unidos es la policía del mundo, y que está facultada para invadir e intervenir en otros países para llevar FREEEDOOOM). Otros ejemplos no tan invasivos pueden ser las organizaciones internacionales, como la Organización de los Estados Americanos siendo la misma creada para evitar la expansión del comunismo en América. Por otra parte, la Unión Europea y el Mercosur suelen poner sanciones y excluir de sus acuerdos a aquellos países que no respeten los principios del liberalismo o la democracia occidental.
IMPERIALISMO
Otro concepto que tiene mas de un significado. El original es lo que supongo todos sabran, una nación expandiéndose haciendo uso de sus fuerzas militares para hacerlo. Aca va todo Imperio que estudiamos en la escuela.
La justificación para la creación de un Imperio puede ser meramente la obtención de nuevas tierras y recursos porque si. Esto no se da mas hoy en dia porque queda mal tomar cosas de otro sin pedir permiso. Por eso poco a poco, los países que tenían colonias tan lejos de sus territorios, fueron perdiendo su poder sobre ellas, poniendo fin al colonialismo.
Así que los Estados tuvieron que buscar otras excusas para expandir sus territorios. Una de ellas es el irredentismo, la idea de que se debe anexar X territorio por cuestiones históricas, culturales o raciales.
Existe por ejemplo el irredentismo argentino con la Antartida, las Islas Malvinas, Georgia y Sándwich del Sur. Tambien de los territorios cedidos a Chile (Picton, Nueva, Lennox) Descubri investigando esto que el irredentismo argentino se extiende hasta toda la Patagonia chilena, y los territorios que una vez fueron parte del Virreinato del Rio de la Plata, como Paraguay, Uruguay y parte de Bolivia y Brasil. Se imaginan eso? Capaz seria al pedo, ya somos el 8 país más grande del mundo y seguimos sin saber explotar nuestros recursos y estamos enormemente despoblados.
Con el ejemplo anterior, se darán cuenta que no se necesita un emperador para ser imperialista. Y ahí vamos con el concepto más moderno, el imperialismo económico. Y acá entra todo lo que algún amigo zurdo les habrá dicho alguna vez, un país interviniendo por medios económicos, en la política de otro.
Tambien existe lo llamado Imperialismo cultural. Es decir, cuando un pais replica su cultura en otras partes del mundo a tal punto de reemplazar la cultura del pais huésped. Aunque Estados Unidos sea el mejor ejemplo de ello, se han dado cuenta que de todas maneras EEUU es el pais mas “raro” en muchos sentidos? Usan otro sistema para contar la fecha, la temperatura, las medidas, capacidades, hasta para nombrar al deporte mas popular del mundo son unas parias.
GLOBALISMO
Aunque en su mayoría los que abogan por esta ideología es la centro derecha o la derecha liberal, me parece necesario explicarla ya que la mencione cuando explique nacionalismo. Básicamente, libre comercio entre las naciones; fundamentado en la eficacia y baratos costos. Esto es apoyado también por bloques económicos, que buscan eliminar las fronteras entre las naciones, tanto impositivas, como legislativas, sociales y culturales. Esta ideología suele estar ligado con el multiculturalismo, la idea de la convivencia pacífica entre distintas culturas.
Una ideología que se desprende del globalismo, es el COSMOPOLISMO, la idea de que todos los seres humanos de la tierra formamos parte de una comunidad, y en lo ideal, deberíamos abogar por un gobierno democrático mundial, con una moral universal para todos los habitantes de la tierra. Una idea como esta ha sido sostenida por Albert Einstein, Albert Camus y Bertrand Russell.
Fun fact: Albert Einstein apoyaba la idea de un gobierno socialista federal mundial
La idea de la moral universal es algo que está basado en las muchas ideas de la construcción de la moral. Podría hablarles si les interesa de la filosofía de la ética en otro post.
FORMAS DE GOBIERNO:
Unitarios, Federales y Confederados: No requiere mucha explicación para nosotros los argentinos, ¿no?
Unitarismos: Existe un gobierno central absoluto que gobierna de manera directa sobre todo un territorio. Este sistema funciona en países chicos o con poca población. Básicamente, si una provincia nuestra se separara y formara su propio país, lo más probable es que adopte un sistema unitario para gobernarse ya que no tiene tanto que gobernar. Estoy hablando de vos, Banda Oriental
Federalismo: Existen distintas regiones con su gobierno autónomo, pudiendo tener sus propias leyes, poderes ejecutivos, legislativos y judiciales, y hasta su propia constitución, pero siempre con un gobierno superior que gobierna por encima de los mismos, imponiendo leyes, una constitución y hasta interviniendo en los integrantes de esta unión cuando sea conveniente.
Por alguna que otra razón, esas regiones tienen distintos nombres a pesar de que sean básicamente lo mismo: provincias (Argentina) estados (EEUU) estados federados (Alemania) emiratos (Emiratos Árabes Unidos) zonas (Nepal) cantones (Suiza) y más.
Es un lio de nombres, y en un mismo país puede encontrarse diferentes regiones con diferentes grados de autonomía. Rusia, por ejemplo, tiene 46 óblasts, 3 ciudades federales, 22 republicas, 9 kais, 1 óblast autónomo y 4 distritos federales. Fucking commies.
El federalismo supone en un principio la descentralización, y para ello el Gobierno Federal subroga facultades a sus miembros, pero a su vez, permite que los miembros tengan cierta manera de controlar al gobierno federal por medio de cámaras legislativas, compuesta por representantes de las entidades federales. En nuestro caso, la cámara de senadores representa a las provincias, mientras que la cámara de diputados representa a los argentinos.
Confederación: Esta idea supone que no existe un gobierno Federal, solo una representación de los miembros de la federación ante los otros países.
Argentina llego a serlo en un momento, cuando cada provincia tenía su propio gobierno, su propio ejército, su propia moneda y su propia constitución, además, desobedeciendo completamente al gobierno de Buenos Aires.
La Confederación Helvética (Suiza) no es una confederación tampoco hoy en día, porque sigue teniendo un gobierno federal.
Lo más cercano que tenemos hoy en día a una confederación, es la Unión Europea, aunque es discutible.
https://www.youtube.com/watch?v=_lj127TKu4Q
REPÚBLICA Y MONARQUÍA:
Primero aclaro que existe una diferencia entre Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. El Jefe de Estado es quien representa al país ante naciones extranjeras y es responsable del país. El Jefe de Gobierno lidera el poder ejecutivo y la administración del Estado. Les parecerá que es la misma cosa, siendo que, en nuestro país, y en todas las repúblicas presidencialistas, el presidente es las dos cosas al mismo tiempo.
República: su concepto moderno de hoy en día, es aquel gobierno que es una cuestión del pueblo, y, por lo tanto, elegido de manera usualmente de manera democrática, ya sea indirecta (el pueblo gobierna a través de sus representantes) o directa (el pueblo gobierna sin ellos). Puede que una república sea unipartidista, como es el caso de China, donde el partido elige a los candidatos.
República suele ser usada para describir más conceptos, como la igualdad ante la ley y la división de poderes, que en las monarquías no solía suceder.
Una república puede ser parlamentaria, presidencialista o semipresidencialista.
Un sistema presidencialista es el que tenemos. La gente elige a un presidente, que como dije, es el jefe de Estado y Gobierno.
En un sistema semipresidencialista, el jefe de Gobierno (primer ministro) es electo por el parlamento, mientras que el jefe de Estado (presidente) es electo por el pueblo. Existe entonces un gobierno bicéfalo, donde ambos comparten autoridad. Aunque suele suceder en la realidad que una figura subroga su poder a la otra. Gobiernos semipresidencialistas son los de Francia y Rusia por ejemplo.
El sistema parlamentarista tiene un primer ministro, una figura que es electa por el parlamento. El parlamento es un cuerpo legislativo que elige al primer ministro
Monarquía: El jefe de Estado gobierna de manera vitalicia, de manera unipersonal y es designado por un proceso no democrático. Existen distintos tipos de monarquías, no todas son iguales.
Una absoluta es aquella donde el monarca tiene en su persona investida los tres poderes, como es el caso de Arabia Saudita.
En una monarquía constitucional, el monarca solo tiene sus límites configurados por una carta magna o constitución. El monarca puede o no tener investida la figura del poder ejecutivo. En Marruecos el monarca es el jefe del poder ejecutivo, mientras que en casi todas las monarquías europeas no pasa esto, sino que hay una monarquía parlamentaria, donde el primer ministro es el Jefe de Gobierno, y el monarca es el Jefe de Estado.
No necesariamente un monarca es constituido por herencia, sino que, en algunos casos, es electo. El mismo se da en la Ciudad del Vaticano, donde el Papa es un monarca absoluto elegido por un cónclave.
ANEXO: Términos de origen griego adicionales que no requieren mucha mayor explicación.
Adhocracia: Ausencia de jerarquías. Como oposición también a una burocracia.
Androcracia: Gobiernan hombres. Patriarquia implica que existe un poder jerárquico superior de hombres hacia mujeres.
Anocracia: Gobierno inestable e ineficaz. Un mix entre una democracia y una autocracia.
Aristocracia: Gobierno de los mejores. En la antigüedad los mejores eran los más sabios, ricos y poderosos, pero actualmente solo significa las últimas dos cosas.
Bancocracia: Gobierno de entidades financieras.
Cibercracia: Gobierno a través del uso eficaz de la información.
Cientocracia: Políticas publicas basadas en la ciencia.
Cleptocracia: Gobierno de ladrones.
Criptarquía: Gobierno secreto u oculto.
Critarquía: Gobierno de los jueces.
Demarquía: Gobierno por ciudadanos elegidos aleatoriamente.
Diarquía: Gobierno de dos personas. (Triunvirato seria con tres personas, Tetrarquía cuatro, y mas o menos así en adelante)
Estratocracia: Gobierno donde el ejército y la política es la misma cosa. No es una dictadura militar, sino, por ejemplo, el gobierno británico de Chipre.
Etnocracia: Gobierno por un grupo étnico dominante
Futarquia: Gobierno en la que las decisiones de las autoridades podrían estar sometidas a los mercados de apuestas, que tienen mayor capacidad de agregar información.
Gerontocracia: Gobierno de los ancianos.
Gynecocracia: Gobiernan mujeres. Matriarquia implica que existe un poder jerárquico superior de mujeres hacia hombres.
Ideocracia: Gobierno erigido en base a una ideología o filosofía que rige todos los aspectos de la vida de la sociedad.
Isocracia: Gobierno de los iguales
Kakocracia/cacocracia: Gobierno de los peores o Gobierno de ladrones. Así es, “caco” es un nombre griego, de un demonio malvado.
Kratocracia: Gobierno de los fuertes
Logocracia: Gobierno de la razón y las leyes.
Meritrocracia: Gobierno de los más hábiles y talentosos.
Monocracia: Gobierno de una persona.
Netocracia: Gobierno de aquellos que tienen su poder basado en sus habilidades tecnológicas y de networking.
Noocracia: Gobierno en vista del desarrollo de la mente humana
Oclocracia: Gobierno demagogo, de la muchedumbre.
Oligarquia: Gobierno de unos pocos que gobiernan para sus intereses.
Panarquismo: propone que todo individuo para unirse o separarse libremente de la jurisdicción de cualquier Gobierno que elijan, sin ser forzados a abandonar el lugar donde viven.
Partitocracia: Gobierno burócrata de partidos políticos.
Plutocracia: Gobierno de los más ricos de una sociedad.
Pornocracia: Gobierno de las prostitutas. Tu vieja
Sofocracia: Gobierno de los sabios o filósofos.
Tecnocracia: Gobierno de los técnicos.
Teocracia: Gobierno erigido por mandato divino.
Timocracia: Gobierno donde solo pueden participar los dueños de terrenos.
Vetocracia: Situación en la que un gobierno no puede progresar porque su oposición no los deja gobernar.
Videocracia: Gobierno a través de las imágenes.
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2017.08.14 08:53 Subversivos Odio a muerte en la España profunda

Sucedió el domingo 26 de agosto de 1990 a última hora de la tar­de en un lugar llamado Puerto Hurraco, un pueblo profundo de Ba­dajoz con 205 habitantes censados y protegido por dos montes ne­gros con forma de ala. Los hermanos Emilio y Antonio Izquierdo, de 56 y 58 años, se apostaron en un callejón, descargaron sus escopetas de repetición y abatieron a quince personas. Nueve de ellas murie­ron entre esa fecha y el 10 de septiembre y las seis restantes fueron reponiéndose con desigual fortuna: todas han quedado marcadas por la tragedia, pero algunas tendrán que soportar el recuerdo en una silla de ruedas.
LOS SUCESOS DE EL PAÍS Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Los reportajes y ensayos de esta veraniega serie han sido extraídos del libro Los sucesos de EL PAÍS, publicado en 1996 como parte de la conmemoración de los 20 años del diario, lanzado el 4 de mayo de 1976. Históricas firmas del periódico, como Rosa Montero, Juan José Millás o Jesús Duva desmenuzan algunos de los crímenes que han marcado la reciente Historia de España, de la matanza de Atocha al crimen de los Marqueses de Urquijo.
En un principio, los hermanos habían venido decididos a asestar un golpe de muerte a la familia Cabanillas —las dos hijas de Antonio Cabanillas, de trece y catorce años, fueron las primeras en caer—, sus enemigos frontales desde los años veinte, pe­ro el olor de la pólvora y la sangre que corría pendiente abajo por la calle principal les dejó clavados en el suelo y en el gatillo. Al final, dispararon sobre todo lo que vieron. Emilio huyó al monte después del primer cargador. Antonio se quedó allí todavía un rato, hasta agotar el segundo. Horas después, de madrugada, la Guardia Civil tuvo que sacar a tiros a los dos hermanos de un cercano olivar en el que se habían refugiado —tanto, que dos guardias civiles resultaron gravemente heridos. Luego, se comentó que por qué no habían huido, por qué habían quedado atrapados en el lugar rabioso de su cri­men. Tal vez, la venganza, que les había atado a Puerto Hurraco du­rante toda la vida, les atara también después de llevarla a cabo.
El suceso se vivió en España con la extrañeza y el temor de quien se encuentra frente a páginas del pasado resucitadas con actores de carne y hueso. La década recién inaugurada quería significar el ine­luctable fin de aquella otra España de oscura conciencia, aislada del mundo y sobreviviendo dificultosamente de recursos escasos y entre penas y culpas que se colaban por los callejones históricos del pesi­mismo y de la tristeza. Eso había terminado. Estábamos en Europa y ya habíamos dado los primeros pasos hacia una modernidad con­sensuada por los propios y arropada por los extraños. Muchos vie­ron en Puerto Hurraco una fotografía antigua o el último latigazo de un mundo que se extinguía, pero muchos otros se enfrentaron, con una perplejidad interrogante, a un suceso real y presente que ponía en cuestión la idea actual de España, siempre vista a través del pris­ma urbano, cubierta por la sombra avanzada de la capital y de las capitales. Aquí se cifraba la incógnita: se trataba del pasado o se tra­taba de ignorancia del presente.
Dos días después de la matanza, el suplemento dominical del dia­rio EL PAÍS envió a quien esto escribe y al fotógrafo Miguel Gener a buscar las claves de un suceso que reunía paradojas suficientes co­mo para pensar que la averiguación no había concluido con la me­ra información del desastre.
Detrás de los visillos
La primera impresión de Puerto Hurraco, una estrecha calle principal en cuesta, a última hora de la tarde espesa y caliente de agosto, con una mujer que todavía fregaba en las paredes y en el cemento las manchas de sangre, y puertas cerradas a cal y canto, fue la de estar visitando un pueblo con gente vigilando detrás de los visillos de la ventana. De vez en cuando se escuchaba, casi exagera­damente, casi como si uno se lo estuviera inventando o esperase in­ventárselo, un cerrojo que recorría la calle, que salía del pueblo y que se perdía en una resonancia entre los omóplatos de los dos mon­tes negros que planeaban siniestramente sobre las casas blanquea­das. No había nadie en la calle y las únicas figuras visibles eran las de dos guardias civiles sentados en un cuatro latas ladeado sobre una cuneta a la entrada del pueblo.
MÁS INFORMACIÓN Puerto Hurraco, odio a muerte en la España profunda Todo lo publicado en EL PAÍS sobre el caso 2015: Puerto Hurraco quiere olvidar 2010: El último de los asesinos se ahorca en su celda 1994: 688 años de cárcel para los hermanos Izquierdo De vez en cuando, algún vecino cruzaba velozmente y miraba al­rededor como si tuviera que cerciorarse del lugar en que vivía. Con el paso del tiempo, se terminaba descubriendo a otros periodistas y fotógrafos, que salían apresuradamente de una casa para entrar en otra y que ya habían adoptado los hábitos clandestinos de la pobla­ción. El día que siguió al entierro de las víctimas, entre el fragor de cepillos que intentaban borrar la sangre del domingo, un vecino pi­dió a los reporteros que no se marcharan, «porque así se sentían más protegidos». Pero, al mismo tiempo, no aceptaba hospedajes «por temor a represalias». La guerra de Antonio y Emilio Izquierdo ha­bía derivado en una guerra interna: a ver quién dice y qué a los pe­riodistas.
En los días siguientes a la matanza, uno de los aspectos más sorprendentes —para un recién llegado— era el clima de tensión que se había creado entre los propios vecinos. Daba la impresión de que la alarma no había dejado de sonar todavía y de que esta vez el peligro no iba a venir de afuera —Emilio y Antonio vivían en Monte­rrubio de la Serena—, sino de los intestinos de la aldea. La razón, sencilla, pero que tardaba en descubrirse, tenía que ver con los in­trincados lazos de parentesco de los habitantes de Puerto Hurraco. Los Izquierdo y los Cabanillas se odiaban, y el hecho es que una buena parte de las familias de Puerto Hurraco eran Cabanillas o Iz­quierdo, pero una parte aún mayor había mezclado sus apellidos con el sistema endogámico tan habitual en las zonas rurales y aisladas del interior de la península. De forma que los Cabanillas Izquierdo o los Izquierdo Cabanillas suponían un verdadero grueso de la po­blación.
El cementerio era una prueba contundente de esta tupida red de peligros. Situado a un costado de la carretera general, rodea­do de un campo que parecía en estío permanente, mostraba con to­da claridad y en letras de molde la hegemonía de los dos apellidos y de sus mezclas. Para mayor enrarecimiento, en la catástrofe del do­mingo había muerto una cuñada del marido de Emilia Izquierdo, la tercera hermana en discordia junto a Luciana y Ángela —a las que más tarde se acusaría de haber inducido a sus hermanos al asesinato.
En esos días, cada cual podía imaginar la amenaza en el interior de su propia casa o lindando con la del vecino. Todo dependía del bando en que cada uno decidiera alistarse o se sintiera incluido, ha­bida cuenta de que todos y cada uno tenían innumerables posibili­dades de pertenecer a ambos. Por tanto, una cierta arbitrariedad surgida de lo que no se sabía del otro, del próximo, cuyos verdade­ros sentimientos podían haber estado escondidos o disimulados para brotar ahora repentinamente, se unía a la conmoción y al miedo generalizado. La ecuación resultante era, pues, miedo más arbitra­riedad y su solución, una incógnita. Curiosamente, esos mismos tér­minos habían estado, como se vería después, en el origen de la tra­gedia.
Los días que siguieron al suceso fueron días temidos. Había mie­do al regreso de las hermanas presuntamente instigadoras, Luciana y Ángela, evaporadas desde la semana anterior; miedo a Antonio Cabanillas, el padre de las niñas asesinadas; miedo a la respuesta de las distintas ramas de las distintas f31nilias, dentro y fuera del pue­blo; y, sobre todo, un miedo contagioso a que la cuerda del último drama tirase de otros dramas sobre los que el olvido había trabaja­do como una lápida. Algunos vecinos hablaban ya de hacer las ma­letas y de cerrar los escasos negocios. Se temía el éxodo.
Fuera de esto, existía también una aprensión —causada por esta estructura de parentesco— relacionada con que ciertas historias sa­lieran a la luz. Una especie de pudor repentino de una aldea endo­gámica acostumbrada a guardar sus conflictos. Y también un tem­blor vergonzoso a aparecer como el reflejo miserable de esa España profunda, tan traída y llevada por los libros, por el cine y por la te­levisión, de niños en las tinajas, campesinos obtusos y sanguinarios, y malevolencia rural.
En el fondo, con unas cosas y con otras, se estaba jugando la su­pervivencia del pueblo. Había algo más que una disputa sangrienta entre familias: se había puesto en peligro la supervivencia colectiva.
Cuando los vecinos se decidían a hablar era para defender esa su­pervivencia. Insistían, de un modo que se dirigía en primer lugar a su propio convencimiento, como si la presencia del interlocutor sir­viera sobre todo para escucharse a sí mismos, en que el estallido no afectaba más que a los «amadeos» y a los «patas pelás», ramas par­ticulares de los Cabanillas y de los Izquierdo. Aceptar la idea de una guerra entre los Cabanillas y los Izquierdo, sin matices y sin reduc­ciones, era transigir con la idea de una guerra universalizada y con la previsión de una hecatombe a la vuelta de la esquina. Fuera co­mo fuese, el primer gesto de la supervivencia consistía en espantar los fantasmas de una contienda colectiva, particularizando el con­flicto hasta contenerlo en su territorio más pequeño.
La supervivencia, además, merecía la pena en términos objeti­vos. Los términos estaban relacionados con la reciente prosperidad del pueblo, tradicionalmente dedicado a la aceituna, el grano, los cerdos y las ovejas. Las subvenciones estatales y el empleo comuni­tario habían hecho crecer el nivel de vida en los últimos cinco años. Se veían casas nuevas y reformadas por todas partes, las calles es­taban asfaltadas y en los pequeños negocios se respiraban aires de beneficio. Para entenderlo mejor, había que remontarse a la historia de una aldea que no conoció la electricidad hasta los años se­tenta, el agua corriente hasta los ochenta y el asfaltado de las calles hasta hacía seis años. Por primera vez, aquella conciencia colecti­va, secularmente cerrada al mundo, había empezado a asomarse a él. Los defensores de la tesis de la tragedia aislada luchaban con­tra la memoria en una atmósfera de pólvora antigua. Era la memo­ria de una aldea fundada por familias Izquierdo provenientes del cercano Helechal en el siglo pasado y que, a principios de la centu­ria, se encuentran conviviendo con extraños que regresan de una emigración cubana.
En ese momento comenzó la guerra, la guerra de los Camariches (Izquierdo) contra los Habaneros (Cabanillas). Es decir, la guerra de los fundadores contra una familia de intrusos llegada de Cuba. A la vista del entramado presente de parentescos, la resurrección de ese conflicto significaría la guerra de todos contra todos. Después de tan­tos años, y estando tan cerca ya del mundo contemporáneo, los habi­tantes de Puerto Hurraco temían, tras el nefasto domingo de agosto, levantarse por la mañana pensando que cualquiera podía ser un ene­migo, que la fiera dormida podía despertar y llenar el aire de zarpa­zos. Como si no hubiera pasado el tiempo o como si hubiera dado igual que el tiempo hubiera pasado. En ese aspecto, sus sentimientos eran muy semejantes a los sentimientos con que el resto del país les contemplaba. Mientras el país entero, a su vez, se sentía observado por los nuevos y modernos amigos europeos, los mismos que habían surtido la leyenda negra española de hechos que la confirmaban ejemplarmente, de hechos muy semejantes a los de Puerto Hurraco. Seguramente, Puerto Hurraco hizo que los españoles se volvieran tan hipersensibles a la observación como los propios vecinos, y también desde esa oscura culpabilidad nutrida por la incertidumbre y la ig­norancia.
La historia olvidada
Existía, por tanto, una historia de Puerto Hurraco, una historia escondida y, al parecer, fatalmente olvidada, a la que se había re­gresado brutalmente a causa de ese mismo olvido.
Hacia 1920. Unos niños juegan en el polvo marrón de una calle­juela. Los hombres arrastran sus mulas en el campo y las dos len­guas de piedra negra que desde la montaña lamen Puerto Hurraco lanzan chispazos de luz. Los niños son Ángel Cabanillas, apodado El Rapa, y los hijos de La Torcía y La Daniela, ambas de familia Iz­quierdo. De pronto, se enredan en una gresca. El Rapa, de catorce años, se marcha a su casa. Al cabo de un rato, cuando quiere salir de nuevo a la calle, La Torcía y La Daniela le esperan armadas. La madre de Ángel Cabanillas no le deja salir. El incidente crea una tensión desproporcionada entre las familias. No hay un previo con­flicto de tierras, ni otro conocido. Pero la tensión alcanza los años si­guientes, cuando las familias aparecen en la historia completamen­te enconadas.
Año 1928 o 1929. Luis Cabanillas se interpone en la amistad de su hermana Matilde con Alejandro García Izquierdo. Alejandro pide ayuda a los parientes Izquierdo y traman esperar a Luis a la salida del salón de baile de Marcelo Merino. Son las últimas horas de la fiesta, el ambiente del salón está espeso y un amigo de Luis abre la ventana. Por encima de los tejados distingue el perfil lunar de los montes y, con la misma luz, a Alejandro y a sus primos apostados en una de las callejuelas. Luis hace cuestión de honor en salir mientras tantea la navaja que lleva en el bolsillo del pantalón. Antes de que los Izquierdo reaccionen, asesta una puñalada en el cuello a Alejan­dro García. El acuchillado nunca llegó a recuperarse totalmente. «Se quedó como atontado.» Luis Cabanillas fue condenado a siete me­ses de cárcel ya posterior destierro en Peñarroya.
Año 1935. Se repite el suceso con distintos protagonistas e inversa fortuna. Un baile en una fiesta cercana. Basilio Cabanillas ronda a Amelia Izquierdo, prima de Daniel Izquierdo, por mote El Dentis­ta. Al parecer, Basilio y Amelia se entienden. El Dentista interrum­pe la escena y discute con Basilio. El clima se caldea a lo largo de la noche. Finalmente, El Dentista lanza una amenaza y se marcha. Ba­silio regresa al pueblo caminando, sorteando pedregales y olivos en una noche cerrada. El Dentista surge de entre unos matorrales y le apalea hasta tumbarlo. Basilio consigue llegar a su casa y de allí a un hospital de Badajoz, donde tardará semanas en reponerse. Daniel Izquierdo, El Dentista, fue encarcelado y años después tuvo que pa­gar fianza para conseguir la licencia de escopeta.
Hasta estas fechas, los conflictos responden al esquema de Ca­mariches contra Habaneros. No hay disputas materiales de ninguna especie. Las disputas tienen trasfondo grupal y las heredan los pa­rientes por extensión consanguínea y cronológica. Se trata de los fundadores y de los emigrantes que legan a su descendencia una probable competitividad a escala local y sólo explicable dentro de un entorno cerrado donde el roce produce una marca cuya exposición continua tiende a pasar por herida.
El resto forma parte de una historia más y mejor manejada por los que todavía viven. Pasaron 26 años desde las andanzas de El Dentista hasta la desgracia siguiente. En ese plazo largo, que no se­ría el único de magnitud que mediaría entre catástrofes, los Cabani­llas y los Izquierdo debieron de fundirse en una maraña de lazos de parentela, que hoy son inextricables y amenazadores. Estos lazos parecían configurar una paz decisiva. Pero en Puerto Hurraco la paz ni se decide ni tiene dueños.
Años 50. Amadeo Cabanillas Caballero y Manuel Izquierdo, llama­do Mal Tiempo, echan ovejas en los tristes pastos de Puerto Hurraco. Las fincas lindan. No hay cercado, sólo un golpe largo de tierra amon­tonada que las separa. Las ovejas entienden mal la delimitación y se la saltan sin reflexionar. Otra gresca, de no grandes dimensiones, pe­ro que se conserva en la memoria como un hito de este prolongado ca­mino de desavenencias. El que algo así se conserve en la memoria es lo más inquietante de todo.
Año 1961. Se produce el primer choque entre Antonio Cabanillas -el padre de las niñas asesinadas-, todavía niño, y los futuros cri­minales de sus hijas, Emilio y Antonio Izquierdo. «Al niño le tupie­ron la boca de hierba.» El padre de las niñas asesinadas negó en esos días aciagos de agosto que tuviera jamás un roce con Antonio y Emi­lio. Aunque lo negaba no como si negara el hecho, sino como si ne­gara cualquier especie de memoria. Mientras se dirigía con su trac­tor al campo, dos días después de las desgraciadas pérdidas, de la boca de Antonio Cabanillas se escapaba la palabra «maldad» con una certeza religiosa.
El caso es que, sin moverse de la fecha, Amadeo Cabanillas Ri­vera, hijo del otro Amadeo y hermano de Antonio, discutió con Jeró­nimo y Luciana, hermanos de Antonio y Emilio por el asunto del chaval. Luciana se rompe un brazo al caer empujada por Amadeo: ésta es toda la historia de amor que vivieron y que en 1990 levanta­ba especulaciones acerca de un despecho sentimental que habría ali­mentado la última fase del resentimiento. Jerónimo esperó en la fin­ca de Las Pelícanas a Amadeo y lo mató de una cuchillada. Años de cárcel, psiquiátrico y destierro a Monterrubio, a seis kilómetros. El pueblo donde vivían y desde el que tramaron los hermanos Izquier­do la matanza.
1984, veintitrés años más tarde. La casa de Isabel Izquierdo, ma­dre de los convictos y hermana de Mal Tiempo, se incendia. La ma­dre muere, y las hermanas, que estaban esa noche en la casa, acusan a Antonio Cabanillas de haber prendido el fuego y al pueblo entero de no haberles ayudado. Lo cierto es que olvidaron a su madre entre las llamas y que muy pocos vecinos llegaron a despertarse esa noche.
  1. Jerónimo repite cuchillada en la Cooperativa de Monterru­bio, esta vez sobre Antonio Cabanillas, que tiene que ser ingresado. A partir de este momento, los Patas Pelás se enclaustran en su feu­do de Monterrubio. Los hermanos se dedican a jugar a las cartas y a toma: helados de corte, una especie de pasión. Luciana y Ángela van clamando justicia por las calles, se arrodillan delante del cuar­telillo de la Guardia Civil y obligan a los vecinos a desenchufar los frigoríficos ya parar los relojes de pared, por temor a que camufla­ran bombas. Una existencia entre la locura y el miedo, alimentada por confidentes y enzarzadores. Después de que la locura y el miedo hubieran fermentado lo suficiente y se hubieran descompuesto en su propio caldo de cultivo, llegó el domingo sangriento, tras las fiestas de agosto. «Vengo a por el Puerto, esto vengo esperando hace seis años», dicen que gritaba Emilio Izquierdo desde el callejón entre descarga y descarga de su repetidora.
Ruido de cerrojos
Esta historia pudo componerse a partir de fragmentos, de confi­dencias a media voz, hechas en el pequeño bar donde los parro­quianos se limitaban a jugar a las cartas y a vigilar permanente­mente a los periodistas o, tras llamar a alguna puerta, atravesar un largo pasillo y quedarse en el patio del fondo mientras los dueños de la casa echaban los cerrojos. Jamás se confiaban en grupo. Las úni­cas posibilidades dependían de encontrar a solas al interlocutor o de sacarle de la proximidad de los otros. Las mujeres y los hombres ha­blaban en su casa sólo a condición de que no estuviera el cónyuge. La mutua vigilancia a que todos se sometían daba como resultado un silencio a medias y, muchas veces, ficciones o falsedades.
Los más proclives a soltarse, y no mucho, eran los emigrantes que habían regresado para las fiestas y los que habían tomado la deci­sión de marcharse. Por lo general, se negaban a dar el nombre y sólo apuntaban la rama de Izquierdo o Cabanillas a la que pertenecían y cuya posición estratégica en el conflicto era prácticamente imposi­ble desentrañar para el forastero. La mayoría hablaba como Caba­nillas en esos momentos, pero un ligero contraste con el siguiente in­terlocutor arrojaba la idea contraria. No decían su nombre, aunque se denunciaban entre ellos. «Ése con el que dice que ha hablado es un Amadeo» o «ese es un Pata Pelá».
Al llegar la noche, los guardias civiles recomendaban severamen­te que los periodistas dejaran el pueblo. Entonces sí que sonaban los cerrojos más allá de toda atmósfera literaria. Miguel Gener hizo unas espléndidas fotografías de lo que era la noche en Puerto Hurraco, aguantando en aquella oscuridad tensa en la que las luces de los fa­roles se pegaban al suelo y dejaban recortado por encima el cielo an­cho, espeso y nocturno, de las tierras pacenses. Esas fotografías con­siguieron reproducir las tenebrosas impresiones que podría haber sentido cualquiera que se acercara a Puerto Hurraco horas después de la, carnicería. Algo así como meterse en un poblado fantasma del viejo Oeste, pero sin épica, cruzado por caminos que se fundían en la noche y con una carretera cercana que parecía el tramo final de todas las carreteras del mundo. Dentro de las casas, las luces se apa­gaban enseguida y entonces el cielo oscuro empezaba a pesar y a desplomarse como la tapa de un ataúd.
En Esparragosa o en Zalamea, a pocos kilómetros, la noche se vi­vía de muy distinta manera. La gente salía a tomar el fresco al qui­cio de la puerta, se veían corros de adolescentes en las puentecillas y paseantes que se adentraban en la tiniebla de los senderos. Eran las horas para respirar un poco de aire, después de los cuarenta gra­dos de secano que habían carbonizado el día. En Puerto Hurraco no se respiraba, los habitantes parecían contener el aliento hasta que pasara algo que se sentía próximo y fatal. Esa noche calurosa de en­cierro daba la verdadera temperatura del ánimo de la gente.
El día 30 de agosto las hermanas Izquierdo, Ángela y Luciana, salieron de un escondrijo de Madrid y tomaron el expreso de Bada­joz. A partir de ese momento iniciaron su escabroso periplo entre las pretensiones del fiscal, que las acusó de conspirar junto a sus her­manos -aunque la Audiencia de Badajoz revocó en febrero de 1992 el auto de procesamiento-, y su inexorable destino psiquiátrico en Mérida. Pero durante los cuatro días en que estuvieron desapareci­das, Ángela y Luciana se presentaban como la clave que podía des­cifrar los enigmas. Y también disolver el sentimiento de amenaza in­mediata que todavía pesaba sobre las gentes de Puerto Hurraco. Su desaparición había prolongado la inquietud, porque, sin lugar a du­das, tanto para los de Puerto Hurraco como para quienes estaban al tanto en Monterrubio de la Serena, había una diferencia sustancial entre el dedo que había apretado el gatillo y el cerebro que había en­viado la orden.
La casa de Monterrubio era una casa de pueblo de dos plantas pe­queñas embutida en una hilera y tan cerrada a cal y canto como, según decían, lo había estado en los últimos años, cuando los hermanos y hermanas Izquierdo vivían en ella. El diagnóstico del vecindario era tan concluyente como lo fue después el de la Audiencia. Eran dos mu­jeres mayores, de 49 y 63 años, prematuramente envejecidas, cuya existencia estaba organizada alrededor de los líos vecinales, que salían dando gritos de su casa y recorrían las calles insultando a sus parien­tes de Puerto Hurraco y a cualquiera de Monterrubio que se cruzara con ellas, que peregrinaban regularmente al cuartelillo y que, simple­mente, «no podían estar bien». En contraste, Emilio y Antonio rara vez protagonizaban un altercado. Parecían bastante pacíficos o quizá sólo tranquilos y, según la opinión del coro popular de Monterrubio, absolutamente dominados por sus hermanas.
Ninguno de los cuatro se había casado. La única pista sentimen­tal relacionaba a Luciana con Amadeo Cabanillas, en el famoso episodio que concluyó con fractura de huesos para la mujer y que inau­guró la última fase criminal entre las familias antagonistas. Luciana negó en días posteriores que hubiera existido semejante posibilidad, como no podía ser de otra manera. Los cuatro hermanos, por lo de­más, apenas salían de la casa de Monterrubio, donde las persianas estaban permanentemente bajadas y los pestillos echados. Allí fue­ron re cociendo su animadversión y sus malos sentimientos durante seis años.
Con todo ello viene el dilema. La matanza de Puerto Hurraco pue­de ser contemplada a la luz de una historia secular de rencillas y con­flictos que culminó de esa manera como podía haber culminado de cualquier otra parecida, o bien esa tragedia hay que observarla a tra­vés de esta última escena, mucho más reducida, mucho más actual, mucho mejor iluminada. Si fuera así, lo que se ofrece a la vista es el cuadro de cuatro hermanos encerrados en sí mismos, con antece­dentes psiquiátricos y con manifestaciones de desequilibrio patentes, aislados en un pueblo de Badajoz que ni siquiera es el suyo, armados hasta los dientes y profiriendo amenazas constantes, ante la pasivi­dad de instituciones y vecinos. Después se conocería el dominio pa­tológico que los mayores ejercían sobre los pequeños y también sal­drían a la luz abultados rumores sobre la vida de los Izquierdo. Pero no había ninguna necesidad de ello, porque un simple vistazo a los historiales clínicos, al entorno familiar en el que habían crecido y aprendido, a su vida cotidiana y a sus hechos cotidianos, habría bas­tado para anticipar un pronóstico de lo que podría ocurrir y de lo que fatalmente ocurrió.
Los desheredados
La historia de la España negra y profunda siempre ha servido ha­cia dentro y desde fuera. Desde fuera, el que más y el que menos ya sabe cómo ha funcionado. Pero, paradójicamente, también ha sido eficaz a la inversa, tapando la desidia de la sociedad civil y de las instituciones públicas, y arrojando al pozo sin fondo de la concien­cia de un pueblo que se ha movido entre la supervivencia y el olvi­do todos los desastres que nadie era capaz de asumir.
Desde un punto de vista literario y dramático conmueve descubrir que un pueblo de doscientos habitantes guarde en su memoria cen­tenaria un arsenal de disputas que van desde lo ridículo hasta lo ca­tastrófico, con nombres y apellidos, con detalles minúsculos trasmi­tidos de padres a hijos como las palabras de una liturgia, y que la tragedia corone finalmente esta memoria. Pero desde el punto de vis­ta de los hechos, lo único que se acerca a los motivos verdaderos —más allá de las leyendas que nos dejan tan enaltecidos como vulne­rables— es la constatación de que cuatro personas enfermas, indivi­dual y socialmente enfermas, armadas, aisladas y sin escapatoria an­te el mundo, explotaron un mal día en un clima colectivo de asombro que sustituyó automáticamente a una colectiva indiferencia.
Como en las malas películas, todo trató de resolverse judicial­mente. Los juicios tienen la virtud de aplicar condenas y de trasfe­rir las ideas de bien y mal a la potestad de un tribunal o de un ju­rado que, en realidad, sólo se ocupa de crímenes y castigos. El juicio de los hermanos Izquierdo causó la misma expectación que la trage­dia y dejó las cosas en el lugar donde se quedan las cosas intocables.
El 17 de enero de 1994, Antonio y Emilio Izquierdo se sentaron en el banquillo de los acusados, cuando ya se había decidido la re­clusión de sus hermanas en el hospital psiquiátrico de Mérida con un diagnóstico de «delirios paranoides». José Gómez Romero, el psi­quiatra que las tenía a su cargo, declaraba en esas fechas, tres años y medio después de su ingreso, que «Luciana y Ángela han mejora­do algo, poco a poco, pasean con otras internas y, sobre todo, Ánge­la ha desarrollado un poco de su personalidad, condicionada por la de su hermana hasta el punto de que, al principio, las cogías por separado y te hablaba utilizando las mismas expresiones que Lucia­na» (EL PAÍS, 23 de enero de 1994). En el juicio, los peritos psiquiá­tricos llegaron a la conclusión de que Emilio y Antonio Izquierdo su­frían «alteración de la personalidad de carácter paranoide». Cosa que, al parecer, «no alteraba el plano de la conciencia», si bien «so­bre esta personalidad, que constituye terreno abonado, hay una vi­vencia (la muerte de la madre) que es vivida de forma muy trau­mática por estas personas y se convierte en una idea sobrevalorada (la venganza) que invade el campo psíquico del sujeto. En este sen­tido estimamos que su capacidad volitiva podría estar disminuida» (EL PAÍS, 18 de enero de 1994). Dado que la psiquiatría se mueve por el mundo como si fuera una ciencia, hay cosas que los legos no pue­den entender. Por ejemplo, el que la conciencia no se altere cuando hay una idea sobrevalorada que invade el campo psíquico del suje­to, disminuyendo además su capacidad volitiva. Misterios del ser.
Los magistrados, en los fundamentos de derecho, afirmaron además que Emilio y Antonio no eran enfermos mentales, exponiendo el he­cho de que ambos «eran capaces de manejar un rebaño de ovejas de unas 1.000 cabezas» y que tenían fincas arrendadas, «consiguiendo, a pesar de la crisis por la que atraviesa el campo, poseer una carti­lla de ahorros con unos diez millones» (EL PAÍS, 26 de enero de 1994). Es decir, habría una relación inequívoca entre la salud mental y la gestión económica y agropecuaria. Estaríamos aquí ante una especie de protestantismo psicológico —visto a través de la doctrina de la predestinación mental.
Así pues, los delirios paranoides de los hermanos y de las herma­nas Izquierdo tuvieron distinto final como consecuencia de la dife­rente relación con el gatillo. La justicia actuó sobre los hechos y se limitó a sancionarlos, salomónicamente, con sus dos espadas con­temporáneas: el psiquiátrico y la cárcel. El 25 de enero de 1994, An­tonio y Emilio Izquierdo fueron condenados a 688 años de cárcel perfectamente divididos entre ambos como autores criminalmente responsables de nueve asesinatos consumados y seis frustrados. Los ponentes afirmaron que los dos hermanos prepararon por «vengan­za» un «plan de exterminio del mayor número de habitantes posible de Puerto Hurraco».
Aunque la Justicia dictó sentencia, y con ella la sentencia del ol­vido o del comienzo del olvido, lo cierto es que, más que disipar la temida imagen de España, la reveló en fotografías nuevas. La mitad locos o idiotas, la mitad asesinos carniceros. Y, sin embargo, habían pasado muchas otras cosas sobre las que no se podía dictar senten­cia como la abrumada existencia de esas cuatro personas encerradas en una casa de Monterrubio de la Serena hablando con sus fantas­mas en un idioma delirante, o la supervivencia en un entorno capaz de trasmitir de generación en generación la forma en que unas ove­jas se saltaron unas lindes de tierra amontonada para provocar una refriega. El mundo es complicado y la ley lo simplifica en términos de habitabilidad convencional, cuando la ley se cumple. Pero, con toda certeza, la masacre de Puerto Hurraco debió servir para llevar a la superficie una imagen de la España actual más allá de los tópi­cos y de las ideas conformadas a las que invita la desidia intelectual de la que somos ancestrales herederos. Muchas regiones rurales es­pañolas están todavía iniciando el siglo XX y esta situación no se re­fiere solamente a medios materiales de vida o a capacidad de pro­mover recursos, sino también al lugar que ocupan en el proyecto de este país. El abandono a su locura de los cuatro hermanos Izquier­do podría ser también el abandono a que se ha sometido a una vas­ta extensión de la vida española que no encuentra su sitio en ningún proyecto y que no se ve reflejada en ningún futuro. La España ne­gra no está hecha de ningún material particular. Si está hecha de al­go es de los ojos que no quieren mirarla.
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2016.12.22 03:49 migpodemos3c Alepo: La primera victima de la guerra es la verdad

Pocos textos tan lúcidos se pueden leer sobre la guerra de Siria como estos que reproduce Sin Permiso recientemente: http://www.sinpermiso.info/textos/hay-mas-de-una-verdad-que-contar-sobre-alepo Versiones diferentes pero lo que está claro es que lo que se juega en Siria es una guerra por recursos y poderes geopolíticos al precio de las víctimas de siempre.
Alepo: La primera victima de la guerra es la verdad ** Robert Fisk
Los políticos occidentales, los “expertos” y los periodistas se aprestan a reinicializar sus narrativas en los próximos días, ahora que el ejército de Bashar al-Assad’s ya ha recuperado el control del este de Alepo. Descubriremos si los 250.000 civiles “atrapados” en la ciudad de verdad eran tantos. Oiremos mucho más sobre por qué no fueron capaces de salir cuando el gobierno sirio y la fuerza aérea rusa comenzaron su feroz bombardeo de la parte oriental de la ciudad.
Y aprenderemos mucho más sobre los “rebeldes” a los que Occidente –EEUU, Gran Bretaña y nuestros amigos rebanacabezas en el Golfo— han venido dando apoyo. Estos incluyen a al-Qaeda (alias Jabhat al-Nusra, alias Jabhat Fateh al-Sham), la “gente” –como George W. Bush la llamaba– que cometió los crímenes contra la Humanidad en Nueva York, Washington y Pennsylvania el 11 de septiembre. ¿Se acuerdan de la Guerra contra el Terror? ¿Se acuerdan de la “maldad pura” de al-Qaeda? ¿Se acuerdan de todas las advertencias de nuestros amados servicios de inteligencia y seguridad en el Reino Unido sobre cómo podía llevar al-Qaeda el terror a Londres? ¿Se acuerdan?
No cuando los rebeldes, incluida al-Qaeda, defendían bravamente el este de Alepo; entonces, no. Porque se estaba tejiendo para nosotros una potente narrativa sobre heroísmo, democracia y sufrimiento, un cuento de buenos chicos contra malos chicos tan explosivo y falsario como las “armas de destrucción masiva”.
En los tiempos de Saddam Hussein –cuando unos pocos sosteníamos que la invasión ilegal de Irak llevaría a la catástrofe y a un indecible sufrimiento, y que Tony Blair y George Bush nos estaban llevando por el camino de la perdición—, se nos exigía siempre mostrar nuestra repugnancia por Saddam y su régimen. Teníamos que recordar constantemente a nuestros lectores que Saddam era uno de los Tres Pilares del Eje del Mal.
Pues aquí va de nuevo el mantra habitual, que tenemos que repetir ad nauseam para evitar el habitual correo cargado de odio y el oportuno maltrato acosador que se dispensará hoy a quienquiera se atreva a salirse de la endeble y mendaz versión autorizada de la tragedia siria:
Sí, Bashar al-Assad ha destruido brutalmente vastas zonas de sus ciudades en su batalla contra quienes quieren derrocar su régimen. Sí, este régimen tiene un sinnúmero de pecados en su haber: tortura, ejecuciones, cárceles secretas, asesinatos de civiles y –si incluimos a la milicia siria, teóricamente bajo control del régimen— una espeluznante versión de la limpieza étnica. Sí, debemos temer por las vidas de los valientes médicos del este de Alepo y de las personas que han estado bajo sus cuidados. Cualquiera que haya visto el pateo a que fue sometido el joven sacado de la fila de refugiados huyendo de Alepo la pasada semana por parte de los hombres del servicio de inteligencia del régimen debería temer por la suerte de todos aquellos a quienes no se permitió cruzar las líneas gubernamentales. Y se puede recordar que el sombrío informe de la ONU sobre los 82 civiles “masacrados” en sus hogares en las últimas 24 horas.
Pero llegó la hora de contar la otra verdad: que muchos “rebeldes” a quienes ha venido dando su apoyo Occidente –y a los que nuestra prepóstera Primera Ministra Theresa May bendijo indirectamente cuando se postró ante los rebanacabezas del Golfo la semana pasada— se cuentan entre los combatientes más crueles e implacables del Oriente Próximo. Y aun cuando hemos estado lloriqueando por los atrocidades del Estado Islámico durante el asedio de Mosul (un acontecimiento demasiado similar al de Alepo, aunque nadie lo diría leyendo las narrativas habituales), hemos ignorado a propósito el comportamiento de los rebeldes en Alepo.
Hace solo unas semanas, entrevisté a una de las primeras familias musulmanas escapadas del este de Alepo durante un alto el fuego. El padre acababa de recibir la noticia de que su hermano había sido ejecutado por los rebeldes a causa de que él había cruzado la línea de frente con su mujer y su hijo. Condenó a los rebeldes por cerrar las escuelas y colocar armamento cerca de los hospitales. Y no era un badaluque pro-régimen: incluso decía sentir cierta admiración por el buen comportamiento del Estado Islámico (EI) en los primeros días del asedio.
Por esos mismos días, los soldados sirios me confiaban en privado su convicción de que los norteamericanos dejarían que el EI saliera de Mosul para volver a atacar al régimen en Siria. Un general norteamericano llegó incluso a expresar su temor a que los milicianos chiitas iraquíes pudieran impedir al EI escapar hacia Siria a través de la frontera iraquí.
Bueno, pues es lo que pasó. En tres grandes columnas de camiones suicidas y miles de simpatizantes armados, el EI cruzó el desierto para pasar de Mosul en Iraq, y de Raqqa y Deir ez-Zour en la Siria oriental, al asedio, una vez más, de la hermosa ciudad de Palmira.
Resulta sumamente instructivo observar la cobertura periodística de esos dos sucesos paralelos. Casi todos los titulares de hoy hablan de la “caída” de Alepo en manos del ejército sirio, cuando lo natural habría sido hablar de su “reconquista” contra los rebeldes. En cambio, se dice que el EI ha “reconquistado” Palmira, cuando –dado su criminal comportamiento— lo que debería decirse es que la antigua ciudad romana había “caído” una vez más bajo la grotesca dominación del EI.
Las palabras cuentan. Porque estos son los hombres –nuestros “compis”, me figuro, si hay que atenerse a la narrativa yihadista habitual— que, tras la primera ocupación de la ciudad, cortaron la cabeza al académico de 82 años que trató de proteger los tesoros romanos, para volver a colocar luego sus gafas en la cabeza decapitada.
Según admiten ellos mismos, los rusos lanzaron 64 bombardeos aéreos contra los atacantes del EI en las afueras de Palmira. Pero dadas las enormes columnas de polvo levantadas por los convoyes del EI, ¿por qué no llegó a sumarse la fuerza aérea estadounidense al bombardeo de su peor enemigo? Pues no: por alguna razón, los satélites y los drones y los servicios de inteligencia de los EEUU no llegaron a percatarse. Tampoco lo hicieron cuando el EI utilizó idénticos convoyes de camiones suicidas para asediar Palmira la primera vez que ocuparon la ciudad, en mayo de 2015.
No ofrece la menor duda el revés que Palmira representa tanto para el ejército sirio como para los rusos, aunque sea más simbólico que militar. Funcionarios sirios me aseguraron a comienzos de este año que jamás se permitiría que el EI regresara a Palmira. Había una base militar rusa en la ciudad. La fuerza aérea rusa hacía ejercicios de sobrevuelo. Una orquesta rusa había tocado en las mismas ruinas para celebrar la liberación de Palmira.
Y bien, ¿qué ocurrió? Lo más probable es que los militares sirios, simplemente, no dispusieran de hombres bastantes para defender Palmira cuando estaban cerrando el cerco sobre Alepo.
Tenían que recuperar Palmira, y rápido. Pero para Bashar al-Assad el fin del asedio de Alepo significa que el EI, al-Nusra, al-Qaeda y todos los demás grupos salafistas y sus aliados ya no pueden afirmar que disponen de una base, o crear una capital, en la larga línea de grandes ciudades que constituye la espina dorsal de Siria: Damasco, Homs, Hama y Alepo.
Volvamos a Alepo. La habitual y ahora desmayada narrativa periodística precisa de refresco. Estos últimos días ofrecen la prueba. Tras meses de condenar las iniquidades del régimen sirio al tiempo que se echaba niebla sobre la identidad y la brutalidad de sus oponentes en Alepo, las organizaciones de derechos humanos –oliéndose la derrota de los rebeldes— comenzaron hace sólo unos días a difundir críticas que incluían a los defensores del Alepo oriental.
Pongamos el caso del Alto Comisionado para Derechos Humanos de la ONU. Después de que la semana pasada insistiera en sus habituales –y perfectamente entendibles— temores por la población civil del este de Alepo y su personal médico, así como por los civiles sujetos a represalias gubernamentales y los “centenares de hombres” que podrían haber desaparecido tras cruzar las líneas del frente, la ONU, de repente, comenzó a expresar otros temores.
“Durante las dos últimas semanas, el Frente Fatah al-Sham [es decir, ¡el EI!] y el batallón Abu Amara parecen haber secuestrado y asesinado a un número desconocido de civiles que habían pedido a los grupos armados que se alejaran de sus vecindarios para ahorrar vidas de civiles.”
Y continúa: “También hemos recibido informaciones, según las cuales, entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, los grupos armados de oposición dispararon contra civiles que trataban de huir”. Además, se han registrado “ataques indiscriminados” sobre áreas densamente pobladas del oeste de Alepo dominado por el gobierno y del este “rebelde”.
Yo sospecho que oiremos más cosas por el estilo en los días venideros. El mes próximo leeremos también un libro nuevo que pone los pelos de punta, Mercaderes de hombres, de la periodista italiana Loretta Napoleoni, sobre la financiación de la guerra en Siria. Habla de las fuerzas gubernamentales y de las fuerzas rebeldes en términos de secuestradores exprés, pero tiene también palabras durísimas para nuestra profesión periodística.
Escribe, por ejemplo, que “reporteros secuestrados por grupos armados en el este de Siria cayeron víctimas de una síndrome de Hemingway: los corresponsales de guerra que apoyan la insurgencia confían en los rebeldes y ponen sus vidas en sus manos, porque están aliados con ellos”. Pero “la insurgencia no es más que una variante del yihadismo criminal, un fenómeno moderno con una sola lealtad: el dinero” ¿Demasiado dura con nuestra profesión? ¿Somos realmente “aliados” de los rebeldes?
Desde luego, nuestros amos políticos lo son. Y por la misma razón que los rebeldes secuestran a sus víctimas: dinero. De aquí la desgracia del Brexit para May y su corte bufonesca de ministros, que la semana pasada se postraron ante los autócratas suníes que financian a los yihadistas de Siria en la esperanza de ganar millones de libras esterlinas con ventas de armas pos-Brexit al Golfo.
En unas horas, el Parlamento británico debatirá sobre la delicada situación de los médicos, las enfermeras, los niños y civiles heridos de Alepo y otras zonas de Siria. El grotesco comportamiento del Gobierno del Reino Unido ha conseguido que ni los sirios ni los rusos presten la menor atención a nuestros miserables lloriqueos. Y eso, también, debe formar parte de este cuento.
Traducción para www.sinpermiso.info: Miguel de Puñoenrostro
"No siento un total pesimismo. La lucha va más allá del contexto sirio". Entrevista
Yassin al-Haj Saleh
¿El conflicto sirio se encamina hacia un punto de inflexión decisivo? Los eventos de Alepo lo sugieren. En las grandes metrópolis del norte, la rebelión está sufriendo una dolorosa derrota contra el ejército del régimen con la ayuda de múltiples milicias extranjeras y la aviación militar rusa. Presente en Bruselas, el opositor sirio Yassin al-Haj Saleh, ex preso político ahora en el exilio en Turquía, nos da sus impresiones.
-¿Qué le parece la inminente caída de la parte rebelde de Alepo, en las manos del régimen?
La verdad es que la ciudad no caerá exactamente en las manos del régimen, sino entre las milicias de Irán (NdT: chiítas), libanesas, iraquíes, etc. que están presentes sobre el terreno con el apoyo masivo de la aviación rusa. ¡Y el aval del resto del mundo! Ciertamente, países como Francia o los Estados Unidos no están contentos con lo que está sucediendo, pero no mueven un dedo para evitar el desarrollo de los acontecimientos. El régimen fascista del tirano Bashar al-Assad va a continuar en el poder luego de destruir el país y haber aniquilado una generación, con ese medio millón de muertos, millones de desplazados internos o exiliados. La represión sobrepasa todo lo que habíamos experimentado en Siria en la década de 1980.
-¿Cómo juzga usted a la comunidad internacional?
Todo se hizo evidente a finales de agosto de 2013, después del ataque químico contra la periferia rebelde de Damasco, que dejó 1.466 muertes en un solo día. "Ellos" simplemente decidieron quitarle el arma del crimen con el acuerdo entre los EE.UU. y Rusia, que obligó al régimen a entregar a la ONU sus stocks de armas químicas. El régimen comprendió bien la significación del mercado: ¡permiso para matar con cualquier arma! A continuación, comenzó a utilizar masivamente los barriles cargados de TNT lanzándolos desde helicópteros contra la población.
-¿Usted pone a Obama en el primer rango de las críticas?
Nunca tuvo la opción de no intervención. Eligió actuar en nombre de los rebeldes o para estabilizar la situación. Por lo tanto ayudó eficazmente al gobierno. El pretexto es que en la rebelión había extremistas islámicos radicalizados, una primera explicación comprensible. Salvo que vio las cosas como si se limitaran a una elección entre el fascismo, el régimen o los yihadistas, ¡ignorando a todos los demás rebeldes! Nosotros pasamos a ser invisibles. Ciertamente había una radicalización, una militarización, una islamización de la rebelión, un aumento incluso del nihilismo, y también la corrupción de los grupos radicales apoyados por los saudíes; pero el fenómeno del "Estado Islámico", que nada tiene que ver con Siria, fue germinando en Afganistán y ha crecido en Irak.
-¿En su último libro, usted explica que el régimen utiliza el confesionalismo...
Esto no es nuevo para nosotros. El plan busca dividir, asustar, para controlar a la población. El objetivo: que cada comunidad tenga miedo de los demás. ¿Tienes miedo? El régimen les protege! Ese es el mensaje, las manipulaciones confesionales no tienen nada que ver con la fe religiosa en realidad. Desde el comienzo de las protestas y la violencia en la primavera de 2011, el régimen amenazó con la guerra civil. Durante mucho tiempo los sirios tuvieron miedo. Sin embargo, las matanzas sectarias nunca habían existido antes en Siria. Muchas personas en el año 2011, veían con entusiasmo las imágenes de la plaza Tahrir en Egipto, donde grandes multitudes desafiaron el déspota, una fórmula mágica que lograría el resurgir de una protesta pacífica. Pero el 1° de abril de 2011, en la plaza más grande de Damasco, el régimen disparó contra la multitud y hubo 80 muertos y 200 en Homs. Los rebeldes entonces creían que la comunidad internacional volaría a su rescate, que no permitiría la repetición de masacres como la perpetrada por el padre de Bashar, Hafez, en Hama en enero de 1982. La presencia del embajador de los Estados Unidos, Robert Ford, en Hama, durante una gran manifestación a principios de julio había fortalecido esas esperanzas. ¡Ay! que están decepcionados.
-¿Para justificarse, Barack Obama dice que no ha sido capaz de identificar a grupos rebeldes armados "fiables"...
Es una explicación elitista y que no tiene sentido. ¿Si un criminal entra en su casa y amenaza de muerte a sus hijos, se espera hasta encontrar una alternativa atractiva para responder? Queremos luchar con armas eficaces. Sí, los problemas de Siria son importantes, pero el deber del mundo es evitar la muerte de civiles, la nuestra es resolver los problemas entre los sirios.
-El régimen dice que tiene el apoyo de la mayoría de la población...
¡Muy bien! Vamos a pasar por elecciones libres para ver. La población, mientras tanto, recibe la visita de los Soukhoï rusos que lanzan sus bombas.
-¿La caída de Alepo qué presagia como futuro?
Dos sentimientos contradictorios me asaltan. En primer lugar, el hecho de que las esperanzas de la Revolución Siria murieron. Estamos derrotados. Es demasiado tarde, no podemos ganar. Al mismo tiempo, quiero hablar de mi orgullo. Por nuestra lucha, por nuestros muertos, por nuestros torturados por nuestros humillados. Pero no siento un pesimismo total. La lucha va más allá del contexto sirio. Esta es una lucha global por la dignidad y la libertad. Aprendemos de los otros, pero ahora nosotros tenemos mucho que decirles a los demás. Cabe destacar que este conflicto se ha convertido en el paradigma de la guerra contra el terrorismo. Y que esta guerra puede destruir la democracia de ustedes. Vean el éxito de Donald Trump en los Estados Unidos ... Básicamente, es una guerra perfecta para la élite y para controlar mejor a la gente.
-¿Usted sigue siendo un marxista?
(Risas) Digamos que me considero un hombre de izquierda. A pesar del hecho de que las izquierdas en el mundo, se ubican a menudo en el campo de los criminales Bashar Assad y Vladimir Putin. Mis combates son la defensa de la dignidad humana, la justicia social. Es una izquierda que no añora el fuego de la Unión Soviética, sino que más bien se referencia en los valores de los republicanos durante la Guerra Civil española.
*Traducción de Ernesto Herrera – Correspondencia de Prensa Robert Fisk Corresponsal del diario británico The Independent en Oriente Medio. Yassin al-Haj Saleh escritor y disidente, pasó dieciséis años en las cárceles sirias. Se exilió en octubre de 2013 para escapar del régimen y del “Estado Islámico”. Fue el invitado de la Fundación Europea para la Democracia y de la asociación ActionSyrie. *
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